domingo, 30 de septiembre de 2012


Aunque la mayoría de los afectados no sea consciente, los pensamientos y los sentimientos podrían estar en el origen del problema.



El 90% de la población mundial padece o padecerá dolor de espalda alguna vez a lo largo de su vida, de mayor o menor intensidad y más o menos duradero.

 

A menudo, en el sistema sanitario, este dolor trata de resolverse desde un punto mecánico y se aplican tratamientos para que desaparezca o, cuando esto no es posible, para intentar mitigarlo.

 

Sin embargo, el dolor debe interpretarse como un aliado del organismo, que avisa de que algo anda mal y que puede ayudar a encontrar el verdadero origen del problema.

 

De lo contrario, si no se detecta la verdadera causa del problema, cualquier solución terapéutica que se aplique para aliviar el dolor será temporal y éste volverá a reaparecer.

 

Casi toda la población experimenta algún tipo de dolor de espalda alguna vez a lo largo de su vida. Los pensamientos y emociones pueden estar en el origen del problema, aunque no se sea consciente de ello. Por eso, para resolverlo de una forma definitiva, no basta con aplicar un tratamiento mecanicista que, a veces, sólo sirve de remiendo, sino que se debe buscar su verdadero origen, y preguntar al paciente sobre cómo marcha su vida e invitarle a dar un "golpe de timón" a determinados hábitos cuando sea necesario, según se expone en el libro "El dolor de espalda y las emociones. Conocerse para curarse", de David Ponce.
 

Este formador de especialistas y colaborador del Centro de Alto Rendimiento Deportivo de Sant Cugat (Barcelona) defiende la necesidad de abordar las dolencias desde una visión holística del individuo y con medicina integral.
 
Los expertos que se dedican a ello deberían realizar una anamnesis (interrogatorio en profundidad) y exploración a fondo del paciente para encontrar el auténtico origen del dolor, que en ocasiones puede encontrarse en otra parte del cuerpo bien alejada de la columna o, incluso, ser de tipo emocional.
Las emociones pueden ser la causa.


El origen del dolor de espalda suele ser multifactorial, es decir, de varios factores desencadenantes, pero esto no significa que soterrada no pueda haber una emoción que haya sido la causa principal del problema o que haya contribuido a agravarlo.
 
 
"Si separamos el dolor de origen traumático, los accidentes, el dolor por problemas congénitos de la columna o el que se asocia a patologías graves, en el resto de casos, si se investiga un poco, es posible llegar a encontrar la participación activa de las emociones en el origen y la perpetuación del dolor.
 
 
Incluso, a veces, las emociones modifican la manera en que algunas personas viven el dolor de espalda, incluso cuando está producido por una lesión traumática o desviación congénita", explica Ponce.


Puede haber somatizaciones, de forma que el dolor físico puede estar causado por el estrés y la ansiedad, con el aumento de la intensidad del dolor.
 
 
Hay que tener en cuenta que el estrés y la ansiedad producen una liberación de adrenalina que puede provocar una mayor contractura muscular y ese podría ser el origen del dolor.
 
Esto explica que, aunque no haya ningún problema estructural, como la artrosis, una hernia discal o escoliosis, exista una tensión muscular elevada que produzca el dolor.
 
 
La posibilidad de que las emociones sean la fuente del malestar lumbar implica que la persona debe llegar hasta el fondo de sus emociones y averiguar qué le pasa para poder curarse.


La conexión entre sistemas y emociones
"El dolor físico puede estar causado por el estrés y la ansiedad, y aumenta la intensidad del dolor"


El esqueleto está formado por más de 200 huesos articulados entre sí que, a su vez, se encuentran conectados a 650 músculos y estos a los nervios, las fascias o finas capas que envuelven a un grupo de músculos y las vísceras a las que protegen, entre otros elementos. Esta descripción anatómica recuerda que todas las estructuras del organismo están estrechamente conectadas e imbricadas.
 
 
La interconexión en la columna vertebral, integrada por las vértebras cervicales, dorsales y lumbares, y el sistema nervioso es tal que basta recordar que se encarga de alojar y proteger la médula espinal.


El sistema esquelético realiza varias funciones como la de sostén, que ayuda a vencer la gravedad y al movimiento; la de contención o protección de nuestros órganos y vísceras; y la de mantenimiento de la postura. Sólo la postura de una persona puede dar la pista de cómo piensa y qué emociones experimenta.


"En el cerebro se alberga una zona donde se percibe el esquema corporal y la situación espacial que interactúa con las emociones y pensamientos.
 
Las personas con pensamiento depresivo, suelen tener una retracción de hombros y columna dorsal; las personas agresivas mantienen una postura anteriorizada con el cuello hacia atrás, y las que están afligidas se encorvan y bajan la cabeza", según informa Ponce.


Las alteraciones de los músculos también se asocian a determinados pensamientos o emociones. Cuando se afecta la musculatura cervical, por ejemplo, es probable que haya un problema en la esfera intelectual o temperamental.
 
Son personas que pasan muchas horas leyendo o escribiendo, que soportan mucha tensión, exigentes y difíciles de contentar.
 
 
El dolor en la zona de los hombros y la parte superior de la columna se asocia, sobre todo, con una sobrecarga, un exceso de responsabilidad, imposibilidad de llevar a cabo las obligaciones".



Y aún hay más. Las alteraciones en brazos y manos se asocian a la falta de libertad e imposibilidad de compartir, las de la zona de las vértebras dorsales se relacionan con las emociones y una sensación de malestar en el centro frénico (localizado en el diafragma que separa la cavidad torácica de la abdominal), de forma que cuando una persona recibe una mala noticia, le falta la respiración y siente malestar en los pulmones y el corazón e, incluso, es habitual llevarse la mano al pecho.
 
Los síntomas en la región lumbar se han asociado a los problemas económicos, la incapacidad para seguir adelante y la sexualidad.


¿Por qué sucede todo esto? Debido a esa interconexión de los sistemas motor y nervioso citada antes. "El sistema nervioso, mediante las neuronas, los neurotransmisores y los impulsos eléctricos, permite que el pensamiento llegue hasta el tejido muscular en forma de una acción y, quizás, de una contracción (voluntaria o no).
 
 
Las emociones provocan de igual manera respuestas que se traducen en pensamientos conscientes o inconscientes que, a través del sistema nervioso, llegan hasta los músculos, los órganos, los vasos o la piel".


Cómo tratar el dolor de espalda
La interconexión de los sistemas corporales es tan estrecha que para abordar el dolor de espalda no basta con sacar una resonancia magnética (RM) en busca de una lesión.
 
De hecho, según los radiólogos, si se realizara una RM de la columna vertebral a un gran número de personas, a muchas de ellas se les detectaría una lesión silente o asintomática, por lo que el valor de las patologías debe medirse por su clínica (síntomas), no por su patología.


Cuando esos síntomas surgen, como el dolor, no se debe intentar combatir sin más, sino que debe verse como un aviso, dice, que informa de que algo no marcha bien en la vida de la persona afectada. A veces, ésta acudirá a un especialista en columna.
 
 
Si se le aplica un enfoque integral de la medicina, el médico intentará sondear cómo se encuentran sus emociones, por si fueran el origen del problema.
 
 
A veces, la aplicación de una técnica manual u otro tratamiento para aliviar el dolor, junto a determinadas recomendaciones para cambiar de hábitos de vida, como comer sano, practicar ejercicio o reposar de manera adecuada, son suficientes para que el paciente mejore.


Otras veces, detrás del dolor de espalda se pueden esconder problemas económicos, familiares, de personalidad, problemas de pareja... que quizás no surjan en la primera visita al especialista de la columna, pero sí en la segunda.
 
 
En ocasiones, basta con que el paciente los exprese y empiece a ser consciente de ellos para dar un giro a su vida pero, en otras, quizás sea necesario derivarlo a un psicólogo o psicoterapeuta.
 
En cualquier caso, el papel de las emociones en el dolor de espalda no debe banalizarse, sino que hay que tenerlo en cuenta y hacer al paciente partícipe de su curación.

viernes, 3 de agosto de 2012


En el Mes de Agosto y dia 28 de 7:00 pm, a 9:00 pm  comenzará el Taller de Yoga Básico o Elemental . Será una gran oportunidad para comenzar tu práctica de Yoga o para reforzar y profundizar en tu práctica actual. El Taller es básico por lo cual será pausado para dar el tiempo a cada participante a entender y fluir con lo que se imparte. El taller de Yoga Elemental te preparará para continuar una práctica de yoga individual o colectiva creando una base firme en las asanas (posturas) y los conceptos básicos de esta filosofía. Observa, Aprende, Realiza y Corrige cada postura básica.

parameshvari.com

CONOCES ALGUNOS DE ESTOS TIPOS DE HOMBRE?


1. El Mantenido
Este vago empedernido no solo es incapaz de buscar su propio sustento sino que se vanagloria de que su mujer lo haga por él. Es importante destacar que tal sanguijuela está convencida que su mujercita es feliz manteniéndolo –lo cual pudo haber sido cierto en un principio, pues no existe un ser más generoso que una mujer enamorada–, sin embargo, y por lo general, poco le dura la dicha a este gusano pues la no tan tonta de su hembrita tarde o temprano se dará cuenta de que con su mancito no va a llegar a ningún lado. Usualmente la desilusión de esta pobre mujer es tal que, con muy poco trabajo y casi nada de esfuerzo, la muy sufrida cae redondita en los brazos de cualquier hombre.
 2. El Fantoche
Este tipo es el resultado de la fusión entre un payaso, un mal actor y un tarado, pues siempre que llega a cualquier lado entra actuando y con ínfulas del más lindo –él no se cree “apuesto” sino “lindo”–, el más platudo y el más intelectual, pero la realidad es que ni siquiera llega a ser “agraciadito”, casi siempre está más pelado que el culito de un desplazado, y siempre, pero siempre, resulta ser más tonto que hombre monógamo. Es tan pelotudo que no se ha podido dar cuenta de que la gran mayoría de mujeres no solo detesta a muerte a este tipo de hombres, sino que entre ellas ridiculizan y se burlan despiadadamente –como solo ellas lo saben hacer– de dichos bufones de pacotilla.
 3. El Tacaño
Este mísero animal es tal vez el hombre más lerdo que existe, pues durante todos los miserables años de su amarrada existencia no se ha dado cuenta de que la mujer es un ser de “impulsos y antojos” –lo que la hace gastarse una fortuna en un par de zapatos que nunca se vuelve a poner–. Lo peor de este tipo de personajitos es que con su tacañería no sólo hace la vida de su pareja un infierno sino que, sin darse cuenta, hace de su propia vida un infierno –cuando este bicho se muera, Belcebú sí no será tacaño con él y le dará BASTANTE fuego para que arda eternamente y sin descanso.
 4. El que compra material pirata
Este mezquino espécimen es tal vez una de las peores calañas de hombres que existen, pues bajo su pulcra y normal apariencia se esconden algunos de los peores defectos conferidos al ser humano: la deshonestidad, la mezquindad, el egoísmo y la imbecilidad. El Imperio Fálico no tiene la menor idea de cuál de estos defectos es el peor, lo que sí sabe a ciencia cierta es que la combinación de todos ellos no solo produce una de las peores sabandijas sobre la faz de la tierra, sino una de las más lerdas –ni se da cuenta de que su comportamiento roba descaradamente y de frente el trabajo de muchos. Ah, pero cuando a él le hacen algo medianamente parecido, ahí sí berrea…–. Este gusano miserable se caracteriza por “tirárselas de vivo”, pero siempre termina probando que es más imbécil que cualquiera, pues su minúsculo cerebro no ha comprendido que “la viveza” es “el pajazo mental de imbécil” –es como la bestia que en una intersección se atraviesa con su vehículo a sabiendas de que los que están en frente suyo no se están moviendo, el muy tarado no solo provoca un trancón ni el berraco sino que, debido a su “genialidad”, él mismo termina demorándose más en pasar–.
 5. El amiguero
Este elemento  es el que hace la misma gracia que hace el hijo de mami –que deja a su pareja en medio de un orgasmo para atender una asfixia de su mamita–, pero en vez de plantar a su hembra por una asfixia de su progenitora, lo hace por sus amigos. ¿Cómo identificamos a esta belleza? Muy sencillo: es el tipo que siempre está rodeado de sus amigos y comparte con ellos los momentos más importantes de su vida. ( regularmente se la pasa con una cerveza en la mano).
 6. El Egoísta
Este ejemplar  es uno de los seres más odiados y despreciados por el sexo femenino. Y ni modo de culparlas, pues es prácticamente imposible hacer feliz a hembra alguna cuando la prioridad del macho es satisfacer su propia felicidad, razón por la cual cuanta mujer conoce termina, tarde o temprano, sacándole el rabo. La mujer de este despreciable auto-benefactor se encuentra permanentemente a un paso de abandonarlo o de ponerle los cuernos,  desdichadas doncellas, presas inocentes de esa sabandija egoísta.
 7. El Celoso
Este borrico se lleva el premio mayor al ser el más lerdo del reino animal –ya sé que hemos dicho esto con anterioridad, pero es que todas las mujeres que entrevistamos dicen lo mismo de sus petardos maridos–, ya que dentro de su minúsculo cerebro no ha podido racionalizar, ni darse cuenta, de que cuando una mujer le quiere poner los cuernos  ¡SE LOS PONE! ¡Y ÉL JAMÁS SE VA A DAR CUENTA! No existe un hombre mejor e inteligentemente engañado que el celoso.
 8. El Indeciso
Este  –citado así por ser un bípedo que aún se encuentra en estado evolutivo–, desde que nació ha estado construyendo su propia esfinge que lo distinga como el ser más ilustre dentro del reino de los retardados, monumento que, aunque altamente merecido, jamás finalizará pues es de un l-e-n-t-o. Esta tortuga presenta el mismo y gravisísisimo problema que tiene el invertebrado que “compra material pirata”, y es que aparenta ser un hombre normal. No hay algo que desespere más a una mujer que un hombre incapaz de tomar decisiones –no miento, sí hay algo que desespera aún más a cualquier mujer, pero también es algo que padece este personajito, y es que después de demorarse u-n-a e-t-e-r-n-i-d-a-d para tomar una decisión, siempre toma la que no es.
 9. El Llorón
Esta Magdalena empedernida en algún momento de su lacrimosa existencia escuchó el cuento de que los hombres debían mostrar su lado sensible.  Como primera medida, los hombres no tenemos un lado sensible, pero si por un accidente de la naturaleza alguno nació con semejante anomalía, ¡ay que no la demuestre! Eso es como el que nace con un organo chiquito  y anda de puerta en puerta pregonando el regalito que Dios le dio. En vez de andar berreando, los llorones deberían dedicar parte de su lagrimoso tiempo a leer y aprender de los sabios y antiguos proverbios, en especial de ese que dice: “los hombres no lloran”. Yo les tengo otro aún más axiomático: “el que llora no mama, ni va a mamar nunca” –en todo el sentido literal–, porque no hay cosa más desilusionante para las mujeres, aunque finjan y digan lo contrario, que ser el paño de lagrimas de un hombre.
 10. El Cobarde
Esta larva es sin duda el peor espécimen y el más vergonzante de todos los hombres. La cobardía es uno de los más bajos comportamientos ejercidos por ser viviente alguno, y comprende al pusilánime que agrede física o mentalmente a un ser menos capaz o fuerte que él, o a la gallina que huye de aquellos actos y compromisos que, como hombre, debería afrontar. Como desafortunadamente aún quedan muchísisimos de estos des… en el planeta, no nos queda más que rogarle ala Divina Providenciapara que con su mano misericordiosa envíe un cáncer que acabe con todos ellos lo más rapidito posible.
 11. El Perdedor (El Loser)
Este espécimen es considerado por las mujeres como un intermedio entre “un cero a la izquierda” y “una inservible piltrafa”, infortunadamente tanto para nuestro género como para nuestro país, en America  ¡abundan los perdedores! –La ventaja es que son más fáciles de identificar que la silicona en las reinas, modelos, actrices o presentadoras. El loser lleva inherente a su personalidad varias de las características descritas en esta lista, pero lo que más lo identifica es su falta de personalidad cuando se encuentra frente a una mujer bonita o atractiva –o cualquier mujer–. Para comenzar, este tonto es el que “a todas” las ve “divinas” y “espectaculares”; gracias a este pelele es que las mujeres en este país se creen “las  divinidades” –y se van del país convencidas de que son las mujeres más lindas del mundo y que en el exterior les van a rendir la pleitesía que los tontos  estos les rinden acá, pero se meten la estrellada del siglo cuando se dan cuenta de que por esos lados SÍ hay mujeres hermosas de verdad, y entonces les toca regresar con el rabo entre las patas. El perdedor es el que se intimida ante la presencia de cualquier fémina que sea medianamente bonita, medianamente importante o medianamente reconocida, aunque el coeficiente intelectual de esta no supere al de un gato.

CUANDO EL AMOR TE HACE SUFRIR....


El amor es uno de los sentimientos más intensos de los que puede vivir el ser humano, ello implica que nos reporte habitualmente una gran felicidad, pero esta misma intensidad hace que nos pueda deparar también grandes sufrimientos.
Hay muchas circunstancias que hacen que el amor se pueda vivir con desgarro e insatisfacción. Muchas personas viven relaciones en las que el sufrimiento es la constante diaria, padeciendo con frecuencia humillaciones y desprecios. No se sienten queridas sino utilizadas y despreciadas.
Sin embargo, a pesar de ello, pasa el tiempo y continúan con esa relación. Para los demás, es muy difícil comprender porqué una persona soporta este tipo de relación. En ocasiones, se trata de personas poco maduras que no saben enfrentarse a los problemas de la vida ella solas, dependen de su pareja para todo, son incapaces de tomar decisiones y de valerse por sí solas. Han creado una fuerte dependencia hacia su pareja y sin ella se sienten perdidos y desorientados.
Otras veces, no rompen la relación por las represalias que su pareja pueda tomar hacia ellas. Son situaciones extremas en las que, sobre todo las mujeres, viven con su verdugo en casa. Hablamos del caso de mujeres maltratadas que tienen miedo a las amenazas del marido y no saben cómo salir de esa situación. Necesitan de gran ayuda social y protección.
También hay relaciones en las que esa es la forma de concebir su relación. Se acostumbran a infidelidades y a formas de actuar poco respetuosas con la pareja o no desean darse cuenta de la realidad de su relación, viviendo en un constante autoengaño que les hace sufrir constantemente, pues la sospecha está siempre presente.

ES POSIBLE SEGUIR ENAMORADOS POR SIEMPRE?

Es posible seguir enamorados por siempre? ¿O la relación duradera se basa en que uno aguanta y el otro impone? A pesar de las numerosas ventajas que tiene compartir la vida con otra persona, muchas relaciones no sobreviven a las crisis que las ponen a prueba, sufren una continua erosión de su amor y pasión, y caen en una pendiente que las lleva a la ruptura. Claves para que el amor perdure Los especialistas han conseguido identificar algunos de los comunes denominadores de las parejas que consiguen vivir felices durante muchos años, incluso toda una vida: * Evita competir. Algunas personas perciben a su pareja como un rival y sienten envidia de su éxito social o laboral, porque lo interpretan como un fracaso personal o un riesgo para la continuidad de la relación. ¿No es más natural alegrarse del bienestar y los logros de la persona que se ama, admirarla y tomarla con un ejemplo para crecer? * Las intenciones no bastan. "Voy a ser más cariñosa con él y demostrarle mi amor", "La próxima vez no me dominarán los celos". Expresar buenos propósitos no es suficiente para cambiar los hábitos que perjudican la relación amorosa. Hay que pensar de manera más positiva pero también cambiar actitudes que les den mejores resultados. *Pongan reglas para evitar discusiones. Cuando surge un conflicto, algunas personas lo enfrentan en el momento en que aparece, otras hacen comentarios indirectos fuera de contexto, otras intentan evadir el problema como si no existiera, o cada uno de los miembros de la pareja tiene una manera diferente de afrontar las dificultades. Pero es indispensable dialogar y decidir juntos la mejor forma de resolver esos momentos de tensión. * Su relación puede mejorar. Eviten condenar su relación a ser lo que siempre ha sido. Repetir las actitudes del pasado es dejar que su relación se pierda. Dejen atrás las ideas preconcebidas de lo que es posible y no, o de cómo es cada uno de ustedes. Dense la oportunidad de cambiar cada día lo que les es insatisfactorio, en vez de seguir igual para siempre. * Que las virtudes pesen más que los defectos. Si repasan su vida amorosa, no sólo encontrarán quejas, resignaciones, sino también muchos buenos momentos y cosas que funcionan bien entre ustedes, inclinando la balanza del lado del bienestar compartido. Pero a veces nos cegamos sólo con los detalles que nos hacen desquiciarnos, en vez de valorar todo lo positivo que nos aporta nuestra pareja. Del mismo modo, háganse más elogios y reduzcan los reproches. *Compartan las tareas de la casa. No son agradables ni divertidas, nadie las disfruta demasiado, pero las actividades del hogar tienen que hacerse, como hacer las compras, lavar platos o planchar. Está comprobado que la relación de pareja funciona mucho mejor cuando los dos reconocen esta sencilla realidad y la comparten.